Si llevas un tiempo haciendo ejercicio, probablemente sabes que el factor más importante a la hora de perder grasa es cuidar bien la dieta. Una comida inadecuada, puede suponer una cantidad grande de trabajo en el gimnasio para quemar la grasa obtenida, por lo que es mucho más inteligente no comerla, que intentar luego quemarla.

Pero, una vez que tenemos la dieta bajo control, entrenar con algo de ejercicio para quemar grasa si que ayuda. Y casi cualquier tipo de ejercicio funciona si la dieta está en su sitio.

No importa si lo que eliges hacer es danza disco africana o balanceos (swings) con pesas rusas. Mientras haya movimiento, funcionará a la hora de quemar grasas. Sin embargo, hay algo que es conveniente tener en cuenta: Cuanto más eficiente te vuelvas en la actividad que realices, menos pérdida de grasa tendrás.

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Por poner un ejemplo claro, imagina que te apuntas a clases de danza moderna. Probablemente en las primeras clases acabarás agotado, porque en cada paso y movimiento que hagas, estarás haciendo otros muchos movimientos adicionales para corregir la postura e intentar parecerte a lo que el instructor muestra. Sin embargo, alguien experimentado, realizará los movimientos perfectamente y con la mayor economía, con un esfuerzo mucho menor.

Ese ha sido siempre el problema de salir a correr para perder grasa. Desde luego, correr un par de kilómetros funciona al principio si no estás acostumbrado y tu forma de correr es ineficiente. Pero pronto tu cuerpo aprende a economizar y tu técnica de carrera mejora, y empezarás a necesitar cinco kilómetros para obtener el mismo beneficio, y luego diez. Si a eso unimos que conforme pierdes peso te cuesta menos esfuerzo moverte de un sitio a otro, tendrás que añadir kilómetros y kilómetros para seguir perdiendo, y al final puedes lesionarte (y engordarte de nuevo)

Por supuesto, ser eficiente es una ventaja si lo que pretendes es llegar a ser cada vez un mejor corredor. Pero si el objetivo es perder grasa, es mejor hacer ejercicios en los que seas poco eficiente.

El ejercicio ineficiente es distinto para cada persona. Si eres un horrible bailarín, baila. Si eres malo nadando, nada. Si apenas has montado en bicicleta, monta en bicicleta.

Gastando energía

Una forma en que podemos llevar a cabo esto en el gimnasio, es utilizando distintas máquinas de cardio por periodos prolongados. En lugar de estar en la caminadora 40 minutos, utiliza la máquina de remo un par de minutos a un nivel intenso, luego pasa a otra máquina de cardio (por ejemplo la de subir escalones) otros dos minutos, después cambia a la elíptica. Cambia entre unas y otras hasta completar un buen tiempo de trabajo (puede ser 20 minutos por ejemplo). Mantén ese planteamiento, y cuando veas que has mejorado demasiado, cambia a hacer otra cosa.

Afortunadamente, hay cientos de ejercicios que permiten quemar grasa con y sin máquinas: Saltar a la comba, hacer tandas de sentadillas sin peso, hacer carrera estática, gatear por el suelo, hacer jumping jacks o mountain climbers, trabajar las burpees, o simplemente tumbarte en el suelo y levantarte de él. Si quieres quemar grasa, ¡altérnalos y se ineficiente!

Y de todas formas, si te es molesto estar cambiando de rutina de cardio con frecuencia, no te preocupes en exceso. Moverse quema calorías, aunque te muevas de forma muy eficiente. Pero no va nada mal saber que un poco de variedad puede hacer maravillas en este aspecto, y cambiar la modalidad de tu ejercicio cardiovascular/quemagrasas de vez en cuando.

Saludos

Inspirado en el artículo: “How to train for non-stop fat loss” de Dan John